Perú Mágico
No sé si después del Entrenamiento me pueda considerar una mejor Amiga de la Humanidad, pero sí, alguien más agradecida con la vida, porque algo tan bonito no me pasaba hace mucho tiempo.
En principio el ir al Perú en 2008, parecía algo no viable, debido a que mis bolsillos estaban vacíos, literalmente; sin embargo, esa fue mi motivación para comenzar con ilusión, un año hasta entonces sin expectativas y convertirlo en una aventura mágica. Diosito, el altruismo no es mi mayor cualidad, pero yo quisiera ir a Urubamba, por el bien nuestro y de la humanidad; esa fue mi petición día tras día. Evento tras evento, en suma de detalles fueron ocurriendo uno tras otro y llegó el día en que estaba sentada en un avión de Taca, con las pupilas super abiertas, porque no me lo podía creer, quedé desde ese momento con una sensación de asombro que no sentía desde que era niña.
Creo que cada día del Entrenamiento fue una experiencia intensiva de reflexión y aprendizaje sobre ayurveda, sánscrito, yoga, escrituras sagradas y comunicación; fue una oportunidad inmensa de meditar todos los días juntos con la presencia de Swamiji y de escuchar a cada compañero, de compartir la comida, el sueño, las caminatas y el juego todo esto en familia.
Y como si fuera poco, el regalo no terminó ahí. Pude viajar a La Paz, conocer la inmensidad del Titicaca, la Isla del Sol y Los Uros, viajar después a Cusco, conocer el silencio de Machu Picchu, recorrer la tierra de mis ancestros y alcanzar a volver a meditar en Lima y despedirme con concierto y todo. Al volver me pareció que había pasado mucho tiempo y sólo fueron tres semanas. Llegué a Colombia con las bendiciones de Swamiji, mirando distinto las cosas conocidas. Así Diosito me bendijo al llegar con un bebito bello como el sol y hermoso como la luna y con un compañero de ruta valiente.
No se pierdan esta experiencia mágica, es altamente recomendable. Seguro que sí...
- Sandra Calvachi – Bogotá, Colombia
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